Síndrome de Wobbler en perros: causas, síntomas y tratamiento

Un andar inestable, caerse mientras camina y caminar con la cabeza agachada indican que hay un problema agudo con la columna cervical de tu perro. La enfermedad de Wobbler en perros es un problema común en las razas grandes de perros como los grandes daneses y los dóberman debido a la compresión de la médula espinal en las vértebras cervicales de los perros. No es solamente un movimiento descoordinado, sino que en realidad es una enfermedad progresiva que requiere un diagnóstico inmediato a través de una resonancia magnética.
Qué es el sindrome de wobbler en perros y sus causas

El síndrome de Wobbler en los perros es un trastorno neurológico que afecta la porción cervical de la médula espinal. En este trastorno, ya sea que las vértebras en la zona del cuello no se formen bien o que el canal vertebral se estreche, causando la compresión de la médula espinal. Esto ejerce presión sobre los nervios, por lo que estos no envían las señales adecuadas a los miembros. La causa exacta del síndrome de Wobbler aún no se ha establecido, pero se sabe que tiene múltiples causas. Se ha encontrado que el síndrome tiene una predisposición genética, aunque los factores nutricionales también pueden jugar un papel, especialmente en perros de rápido crecimiento. Los factores nutricionales incluyen tener una dieta rica en calorías o en calcio, porque esto lleva al desarrollo de los huesos antes de que los tejidos circundantes estén listos, lo que resulta en un desarrollo inadecuado de las estructuras.
No es una enfermedad ni contagiosa ni infecciosa, sino más bien un problema puramente mecánico y de desarrollo. La compresión en el caso del perro puede variar desde leve hasta severa, dependiendo de la fisiología del perro. En algunos casos, los perros nacen con una anormalidad en la columna vertebral, mientras que en otros casos la desarrollan durante su fase de desarrollo. El dolor al principio es muy poco en naturaleza, lo cual hace muy difícil su diagnóstico.
Razas y factores que aumentan el riesgo
Existe un mayor riesgo para ciertas razas de perros de sufrir esta enfermedad. Las razas más afectadas son el gran danés, el dóberman pinscher y el bóxer. En el caso de los dóberman, la HD juvenil se manifiesta entre los 4 y los 12 meses de edad, mientras que la HD adulta aparece como resultado de procesos degenerativos que ocurren después de los 6 años de edad. Otras razas de alto riesgo son el mastín inglés, el weimaraner y el rottweiler. Esto indica que el tamaño grande y el rápido crecimiento son factores importantes que contribuyen a esta enfermedad.
La tasa de crecimiento es uno de los factores determinantes. Un cachorro que crece a un ritmo extremadamente rápido le va a poner más tensión a la columna vertebral del animal. También la estructura física juega un papel; los perros con cuellos largos y cabezas pesadas necesitan ser apoyados todo el tiempo por los músculos. Cuando los músculos no pueden adaptarse al peso, entonces la tensión sobre las vértebras cervicales aumenta. Aunque no hay evidencia clara de que el sexo juegue un papel en esta condición, los perros machos parecen ser ligeramente más propensos a ella que las hembras. No obstante, la combinación de genética específica de la raza y manejo nutricional inadecuado durante la etapa de cachorro representa el escenario perfecto para que aparezca este tipo de compresión medular.
Síntomas y señales de alerta temprana

Los síntomas serán diferentes dependiendo del grado de compresión en la médula espinal. Primero los dueños verán un andar inestable ya que los perros parecen estar temblando al caminar. Las patas traseras normalmente tienen uñas que se arrastran lo que produce un sonido característico de raspe. Los dueños también observarán a los perros caminando con el andar de cuello curvo debido a los esfuerzos por aliviar la presión en la zona afectada. En casos más graves hay una debilidad progresiva de las cuatro patas conocida como tetraparesia.
Otros síntomas incluyen mala coordinación,incapacidad para girar o subir las escaleras y malestar al mover el cuello. También existe una mayor sensibilidad al tacto en la zona cervical. Es muy importante no confundir estos síntomas con algunos trastornos ortopédicos como la displasia de cadera porque ocurren al mismo tiempo. La enfermedad progresa de manera constante pero sin tratamiento puede resultar en una parálisis parcial. Con el monitoreo de la postura o la forma de caminar de tu mascota la enfermedad puede ser fácilmente diagnosticada en sus etapas iniciales cuando no surgen problemas neurológicos. Con la ayuda de un examen neurológico la enfermedad puede ser definida como cervical o lumbar.
Opciones de tratamiento: conservador vs. quirúrgico
El tratamiento de la enfermedad depende de la intensidad de los síntomas. En casos leves o moderados se aplica el tratamiento conservador. Este incluye la inmovilización completa del animal, el uso del collar cervical que inmoviliza la cabeza y la prescripción de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos que reducen la inflamación de la médula espinal. En la mayoría de los casos, el tratamiento conservador ayuda a reducir significativamente los síntomas y mejora la calidad de vida en los perros. Sin embargo, no trata el problema anatómico, sino que solo reduce la inflamación.
Si el tratamiento conservador no funciona o los síntomas son severos, entonces se indica el tratamiento quirúrgico. El objetivo de la cirugía es eliminar la presión sobre la médula espinal mediante el corte ventral y la laminectomía dorsal, la cual consiste en la extracción del trozo de hueso que ejerce presión sobre la raíz nerviosa. El proceso de recuperación después de la operación requiere la inmovilización estricta por varias semanas. Aunque la cirugía es muy arriesgada, proporciona buenos resultados en perros con trastornos motores.
Preguntas Frecuentes
¿El síndrome de wobbler es hereditario en perros?
No es un trastorno genético, aunque sí tiene una predisposición racial. Las razas de perros como los gran danés o los dóberman tienen una predisposición a heredar la estructura ósea deformada y la columna vertebral. Esto se debe a que la enfermedad no es causada por un solo gen, sino por la herencia de una serie de rasgos físicos que los predisponen a desarrollar médulas espinales comprimidas cuando aún son jóvenes.
¿Cuánto tiempo vive un perro con wobbler sin cirugía?
La esperanza de vida variará de un perro a otro dependiendo del grado de la lesión sufrida. Pero con el tratamiento conservador adecuado, todos los perros pueden tener una vida larga siempre y cuando tengan una buena calidad de vida y una supervisión constante. Si ocurre la parálisis o el dolor es severo, entonces las perspectivas son muy malas. Es vital que el perro no caiga y mantenga su peso ideal para así poder reducir la presión sobre las vértebras comprimidas.
¿Qué tipo de collar debe usar un perro con wobbler?
El uso de correas para el cuello no debe realizarse en ningún momento; en su lugar, siempre se deben utilizar arneses para el tórax que se ajusten perfectamente. Tirar del cuello agravaría la compresión de la médula espinal, causando un daño neurológico permanente. Es vital que el tirón se distribuya equitativamente entre los hombros y el esternón. Debes resistir el impulso de realizar ejercicio o salto repentino en tu mascota.
¿Se puede detectar el wobbler con una radiografía simple?
Las radiografías suelen ser un buen punto de partida, pero no pueden ser definitivas para un diagnóstico completo. A través de estas imágenes se pueden detectar a simple vista fracturas, olvido o deformaciones en los huesos; sin embargo, la resonancia magnética es la prueba más idónea para poder ver con mayor detalle las distintas estructuras de nuestro cuerpo y, en este caso, poder confirmar o descartar la existencia de compresión de la médula espinal. Sin una RM, es difícil poder valorar con qué intensidad están dañadas las fibras nerviosas y, por tanto, prever con garantías cuál es el camino a seguir en la cirugía o si, por el contrario, la cirugía es necesaria de entrada.
